Goteras en claraboyas: causas frecuentes y cómo solucionarlas
Goteras en claraboyas: causas frecuentes y cómo solucionarlas
Las goteras en claraboyas son un problema que aparece con más frecuencia de lo esperado, tanto en viviendas unifamiliares como en edificios de comunidad y naves industriales. La claraboya cumple una función valiosa —aportar luz natural sin sacrificar cubierta— pero su posición horizontal o poco inclinada la convierte en un punto especialmente vulnerable a la acumulación de agua y al deterioro de los sistemas de sellado.
¿Por qué se producen goteras en claraboyas?
La causa más habitual es el envejecimiento de las juntas perimetrales que unen el marco de la claraboya con la cubierta. Con el tiempo, el sellado de silicona o masilla se contrae, agrieta y pierde adherencia, dejando vías de entrada al agua. Otros factores frecuentes son la acumulación de suciedad y hojas que obstruyen el desagüe perimetral, provocando que el agua quede retenida sobre el vidrio o el policarbonato durante horas; los impactos o la dilatación térmica que generan microfisuras en el propio material transparente; y una instalación original deficiente que no tuvo en cuenta la pendiente mínima necesaria para evacuar el agua correctamente. En nuestra sección de claraboyas encontrarás información detallada sobre los sistemas de intervención más adecuados según cada caso.
Cómo identificar el origen exacto de la filtración
Antes de reparar, es imprescindible saber de dónde viene exactamente el agua. Una mancha en el techo bajo la claraboya no siempre indica que la filtración está justo en la vertical de ese punto, ya que el agua puede recorrer la estructura antes de aparecer. La forma más fiable de localizar el origen es mediante una prueba de agua controlada, que consiste en aplicar agua de forma progresiva sobre diferentes zonas de la claraboya y el encuentro con la cubierta mientras se observa desde el interior dónde aparece la humedad.
Soluciones para reparar goteras en claraboyas
Cuando el problema está en las juntas, la solución pasa por retirar el sellado deteriorado, limpiar bien la superficie y aplicar un sellante específico para exteriores compatible con el material de la claraboya. Si el marco ha perdido su ajuste o presenta deformaciones, puede ser necesaria su sustitución completa. En los casos en que la filtración afecta al encuentro entre la claraboya y la cubierta, se refuerza la impermeabilización de esa zona con lámina o membrana líquida. Lo más importante es no parchear sin diagnosticar: una reparación mal enfocada solo retrasa el problema. Si quieres una valoración profesional sin compromiso, solicita tu presupuesto gratuito.
Conclusión: Las goteras en claraboyas tienen solución eficaz cuando se identifica correctamente el origen. Un diagnóstico técnico previo es siempre la mejor inversión antes de acometer cualquier reparación.


