Cambiar el suelo de la terraza

Cambiar el suelo de la terraza

No sé si sois de los que lo dejan todo para el último momento. Cuando ibas al colegio esperabas hasta el día de antes para hacer los deberes o estudiar, ya de adulto sigues teniendo la misma costumbre (no con los deberes claro está). Esta forma de actuar tiene hasta un nombre en psicología: procrastinación.  Aunque estemos acostumbrados a actuar así, debemos reconocer que no es la mejor de las costumbres.

En muchos casos no podemos dejar las cosas para más tarde, hay que actuar de inmediato. Hay muchas situaciones que, si las dejamos pasar, pueden generar muchos problemas a toro pasado. Los problemas con las goteras es una de esas situaciones. Las goteras empiezan cuando empieza a filtrarse el agua de las lluvias por pequeños desperfectos o grietas en los tejados o terrazas. Cuando empezamos a ver los primeros indicios de humedades causadas por esas imperfecciones es el momento de actuar. En una primera instancia, es muy probable que una empresa de impermeabilizaciones pueda arreglar fácilmente el problema aplicando algún tipo de pasta hidrófuga que selle la grieta y luego utilizando pinturas elastoméricas (son pinturas que se expanden y contraen por la temperatura si resquebrajarse y tienen bastante resistencia frente a las inclemencias del tiempo). Soluciones rápidas, sencillas y eficaces. Pero si lo dejamos pasar, lo que era una simple reparación de goteras se pueden convertir en una obra mayor. Las grietas son tantas y es tan difícil encontrar el origen de las filtraciones que muy probablemente se tenga que levantar y cambiar el suelo de la terraza. Eso ya son palabras mayores, ya que cambiar el suelo de la terraza implica mucho más tiempo de trabajo y, por supuesto, mucho más dinero en materiales. Pensemos en el trabajo que conlleva cambiar el suelo de la terraza: debemos quitar el suelo antiguo y tirarlo, buscar todas las grietas y taparlas, aplicar productos impermeabilizantes, quizás tela asfáltica o morteros hidrófugos, tratar la zona y volver a colocar el suelo.

No dejemos los problemas de humedades para el último momento.